lunes, 19 de octubre de 2015

Historias El milagro




En aquel poblado cerca Costa  de Guerrero, esa mañana antes de que los primeros rayos de sol iluminaran el horizonte, eran 6:25 am, calle empedrada sonaban las  pisadas de Camilo sus huaraches de cuero ya desgastados y sus pies llenos de polvo, aquel gabán que apenas mitigaba lo fresco del clima, con sus ropas de manta  desgastadas por donde se filtraba el aire,  Camilo un nativo de esa población dedicado al campo no había terminado sus estudios solo hasta 2º grado estudio, la razón dedicarse al trabajo desde temprana a edad  en  México  1922 era un problema frecuente.


Como se iba aproximando  al centro del aquel poblado se podían observar los campanarios de la  iglesia principal, con una fachada labrada en cantera, el espero unos minutos en para que aquel portón de madera abriera sus puertas,   en un morral de yute cargaba con una vela que había comprado un día anterior, al llegar  a la capilla el olor de madera y la sensación  de humedad,  y sobe todo el lugar se respiraba espiritualidad, así como el olor de la velas dejado en ese incesante arder llenaba el ambiente entre una mezcla en olor a la parafina, el copal y algunas de la flores de los floreros.



El camino despacio hacia un costado del altar principal donde estaba la imagen del San Antonio, una exquisita imagen  policromada  de un excelente diseño y con una tunica color café, fue traída por los misioneros que llevaron en el  siglo XVII traída con la finalidad de evangelizar, lo que era una de las principales imágenes veneradas en aquella localidad,  la luz de las velas  iluminada  la imagen, en sus ropas colgaban milagros pendientes de listones de colores producto de los favores recibidos por la gente y como agradecimientos.



Ante  esta  Imagen de San Antonio, llegó Camilo  lentamente   tomo su morral  saco la vela  para encenderla junto a  otras que estaban a un costado,  del  mismo modo en silencio oraba era lo único que había aprendido en aquellos años con las clases de catequismo.


Camilo ahora tiene  17 años,  se persigna así mismo hablar en voz  baja ante  de San Antonio,   que lo ayudara a tener trabajo, salud y sobre todo a entender su vida, el quería tener novia, pero no le gustaban las mujeres era algo  que le preocupaba y le daba miedo  algo pasaba porque le llamaban  le gustaban los  hombres  esto siempre se había dado cuenta y es  un problema para relacionarse en su casa y con los conocidos, objeto de burlas, discriminación, y rechazo, no podía platicarlo con nadie solo a la imagen del Santo.



Uno de los grandes problemas para Camilo era no poder hablar con alguien de su forma de ser, de su tendencia de su preferencia ni con sus familiares ni con el mismo  párroco en secreto de confesión porque lo comentaría a todos, en él medio rural complicado y sin alternativas estaba en el closet, esto fue motivo para refugiarse en la religión, en su fe pero  a su manera, así eran  todos los Domingos  por la mañana antes de la primera misa a las 7:00 a. m., para tener tiempo para regresar al rancho de sus padres al trabajo en cuidando los animales y en la siembra.

Si pasaron luna semana mas  llego el domingo antes de que iniciara la misa llegaba Camilo, pedirle a San Antonio de conocer alguna persona con la que se identificara, no mencionaba novio porque no era término usado, el que alguien le brindara un poco de afecto. Pero no sabía ni como y por donde buscarle por ahí algunos mitos o comentarios en su pueblo pero nada en concreto o muchas veces solo rumores.



Un día llego a la población Ramón un hombre joven que venia a trabajar venía de Taxco nadie lo conocía y realmente era muy guapo a sus 25 años, lo que mas impresionaba era ese bigote pero su porte,  con algunas reuniones con la gente del pueblo, sirvieron para Camilo le entrara curiosidad por aquel hombre desde que lo miro por primera vez cuando paso por el camino a un lado de su casa con un carga de leña.

       



Ramón siempre pasaba durante algunas tardes por el camino que esta por el rancho de los Padres de camilo, en algún momento de la tarde siempre con su carga de leña  traía del monte, para  la panadería donde era el ayudante.

Volvió a llegar el Domingo así mismo la petición de Camilo ya tenía nombre ahora le pedí a San Antonio que le ayudara a conocer a Ramón,  por lo menos la oportunidad de saber como era, el no sabía como conocer a alguien y menos cuando no se sabía si era como él solo actuaba por instinto, esta atracción que se siente cuando una persona se siente atraída por otra, pero la gran duda solo Camilo lo sentía.



En el transcurso de la semana, el miércoles alrededor de las 4.30pm, con calor todavía, por el camilo a lo lejos miro Camilo que venía alguien por la tierra que levanta  para su suerte era Ramón el ayudante de la panadería,  espero a que este se acercara cuando estaba cerca lo saludo, y este le respondió esa fue una de las cosas que le gusto,  sobre todo le surgió la idea de conocerlo le gustaba aunque solo miraba como amistad.

Domingo acudió a la iglesia pero ahora sus plegarias cambiaron fueron más claras le pedía a San Antonio que le ayudara  a conocer a Ramón, ese  hombre que apenas había llegado,  le pedía al Santo que le hiciera el él milagro para, realmente Camilo era muy reservado, callado lo que necesitaba no era un milagro si no su forma de poder entablar una conversación de ahí perfeccionar su manera de conocer  a la gente,  le prometió a San Antonio  comprarle unas flores blancas y la ceras de las más caras para que cumpliera su promesa.

Por aquellos días hubo fiesta en el pueblo, el olor de la comida invadía por momentos, entre todos los invitados del pueblo  estaba famoso Ramón, por ahí llego Camilo se emociono como entender una situación así, se conformaba solo con observarlos discretamente, y con cuidado, sobre todo porque algunas personas le había comentado que tenía algunos detalles femeninos pero el juraba que no pero a veces involuntarios.

En la celebración y  con algunos tequilas la gente siempre se desinhibe ese fue el caso de Ramón que por algún momento dirigió su mirada a Camilo y hasta una risa, algo que sorprendió a Camilo lo incomodo pero fue una sensación nueva que inmediatamente interpreto como una señal,  esa sensación que gustaba a la mañana siguiente era domingo y como todo llego Camilo a la iglesia ante la  imagen de San Antonio lucia unas velas grandes de las caras  y unas flores vistosas, San Antonio había cumplido su promesa, al poco tiempo  salía de la iglesia Camilo con una sonrisa caminado por aquella calle a trabajar, para el trabajo en rancho no hay días de descanso.

Así pasaron los días y llego nuevamente el Domingo en esos días anteriores habían sido bueno pero a la vez malos para Camilo, porque no había podido dormir la causa estar pensando en Ramón el ayudante de la Panadería, aquel hombre que venía de Taxco  y le gustaba, ahora había tenido hasta sueños raros porque en ellos veía a Ramón en situaciones agradables y cuando estaba por tener más intimidad el ya se había mojado, para el era algo extraño la lubricación y no sabia nada de los sueños húmedos.

Nuevamente ante la imagen de San Antonio le pedía lo que quería y deseaba algo mas intimo con Ramón, lo que en pocas Quería tener sexo, quería algo mejor le hizo la promesa de llevarle nuevamente las flores y las velas mas caras.

Así paso el tiempo en aquellos días  en donde trabajaba Ramón hubo cambio de actividades por lo que este no pudo salir en aquellos días y no fue por su carga de leña, así que Camilo se la pasaba mirando en aquel camino por las tardes a ver si pasaba su Hombre que le había robado la atención pero nada y aquellas noches no durmió por estar pensando el porque, lo que por después de terminar sus actividades corrió al pueblo por ahí miro llego a la panadería solo por momento se acerco y miro al fondo lo que si pudo observar a Ramón que estaba acomodando el pan en el canasto, no lo saludo solo emprendió el regreso a su casa.



El  Domingo siguiente a primera hora a los pies de San Antonio, estaba Camilo le comento que le había comprado las velas mas caras y las flores mas vistosas que le ayudara a su petición que le llevaba las cosas prometidas para el milagro fuera ya un hecho, con la idea que pagando la promesa el Santo le cumpliera por Obligación.



Pasaron la  semana pero Ramón no volvió a pasar por ahí porque tuvo que salir del pueblo porque un familiar estaba enfermo y había regresado a Taxco por unos días, la  carga de leña la realizo otra persona pero no pasaba por ese camino, por donde Camilo esperaba todas las tardes a Ramón  con su carga de leña que nunca pasaría, se conformaría con solo verlo, pero no fue así.



Al día siguiente no siendo Domingo  antes de las 7.00 am no era Camilo era la primera persona que estaba en la iglesia, conforme abrieron el Portón de la Iglesia, entro rápidamente a pasos largos logro llegar hasta  donde estaba San Antonio, se acero poco y ahora le reclamaba que le había comprado las flores mas caras  las ceras más grades y no pudo ver  a la persona que le llamaba la atención, que le prometía otra vela pero que le ayudará porque el no sabia como.

Pasaron los días Ramón regreso de Taxco y en los días de la semana pudo salir finalmente el viernes por la carga de leña, el ladrido de los perros alertaron a Camilo por ahí miro a lo lejos por el camino alguien se acercaba,  hasta el corazón se le saltaba por lo emocionado que estaba solo como pudo se paro en algún lugar para ser mas visible así paso y lo saludo con gusto,  emocionado lo saludo, solo fue eso porque se alejo.

Al domingo Siguiente nuevamente ante  la Imagen de San Antonio  Camilo ahora le volvía hacer la  petición quería algo mas concreto con  Ramón, que le ayudara  pero en esta ocasión le prometió un milagro de oro, el tenia un poco de dinero como ahorro suficiente para poder mandar hacer ese detalle con el joyero del pueblo.



Pasaron un mes nuevamente una mañana de Domingo, Camilo le rezaba a San Antonio y antes de terminar le hablo aquí te traje el milagro de oro que te comente traerte me costo muy caro casi todo los que había podido ahorrar, saco de su pañuelo y desamarro el nudo así con sus manos tomo aquel milagro de oro que estaba colgado a un listón rojo  y se coloco en  el dobles del dobladillo de la tunica del santo, el Colocarlo en ese lugar era  porque el milagro era diferente y alguien lo podía tomar y salio aquella mañana hacer su día normal.



Pasaron los días y no pasaba Ramón,  ya había notado algo raro cuando pasaba por el rancho donde vivía Camilo, lo había comentado con dueño de la panadería lo que este le refomento que fuera a otra parte por la leña,  así empezó aquella semana pero otra parte, Camilo parecía un animal inquieto todas las tardes hasta dejaba de trabajar esperando que por camino pasara el hombre que le gustaba  y sin temor estaba enamorado de el ,  no podía dormir pensando que ya no se cumpliría la  petición por lo que no solo le daba miedo también coraje porque se había gastado sus ahorros.



Las últimas lluvias había provocado un deslave por lugar nuevo para traer leña, lo que esa  tarde Ramón fue a traer su carga de leña  a otro lado al antiguo pero  tenia que regresar por el camino donde siempre aquel joven llamaba Camilo siempre lo saludaba y era algo incomodo porque sabía que por el  pueblo corrían rumores que le gustaban los hombres a Camilo pero solo  eso. Al regreso por aquel camino Camilo observo que venia Ramón ya estaba de regreso se emociono mucho y hasta dejo lo que estaba haciendo se acercaba por aquel camino un hombre que a lo lejos era Ramón se emociono mucho pero al pasar cerca de el ni siquiera lo miro ni lo saludo algo que lo puso triste.



La mañana siguiente antes de que abrieran las puestas de la iglesia estaba sentado Camilo impaciente sobre aquella banqueta mirando la hora para abrieran la Iglesia,  dirigió ante la Imagen de San Antonio, le comento te he comprado las flores mas caras, las velas mas grandes y te puse un milagro de oro y no me has cumplido a mis peticiones que voy hacer si lo único que tienes que hacer es que Ramón me haga caso, solo por ahí un ráfaga de aire apago una de las velas por lo Camilo se asusto un poco y como pudo  la encendió nuevamente, le daba unos días mas para que le cumpliera su promesa, salió enojado y apresurado de la iglesia



Llego un fin de semana más y había fiesta nuevamente en aquella población, por lo que era cumpleaños del regidor, casi todos lo del pueblo porque no podían faltar, entre los asistentes  estaba Ramón también en una de las mesas también sentado estaba Camilo con su familia, solo que en esta ocasión había algo que no comprendía Ramón llevaba una mujer que era su novia , era la hija de un vecino del pueblo, lo que no solo incomodo a Camilo sino sentía celos una situación diferente, Ramón siempre que sentía que  lo observaba Camilo este se besaba con la novia, era como un repelente para a que no lo volviera a saludar.



Por la mañana siguiente  Camilo estaba temprano en la capilla de San Antonio, pidiendo una explicación porque Ramón le gustaba mucho pero ahora con novia nunca le haría su milagro, se quejaba que el había comprado las velas mas caras, las flores el  había cumplido pero el Santo no había cumplido ni los rezos ni las plegarias casi en silencio ahora e tono de voz era un poco mas fuerte el reclamo le daba una semana mas para que cumpliera lo que el le había pedido.



Pasaron los día solo en un tarde del jueves volvió a pasar Ramón con su carga de leña,  que solo saludo a Camilo para seguir con su camino sin hacerle ningún comentario.



Por la mañana siguiente estaba nuevamente a primera hora en la capilla de Sant Antonio,  enojado Camilo ante la imagen porque ahora no había pasado nada, le reprochaba que ya había cumplido con su promesa de haberle puesto el milagro de oro, las velas caras  y flores más vistosas  y este no había hecho nada,  le dijo te voy a quitar el milagro de oro que te traje no hubo milagro tampoco habrá milagro, así al revisar el borde de dobladillo de la tunica del la imagen,  fue su asombro porque  su milagro de oro ya no estaba alguien ya se lo había quitado fue mas su desesperación y su coraje,  porque ahora ya no le cumplió y hasta el milagro de oro  ya no aparecía.

Le dio un ultimátum a San Antonio, que mañana regresaría a la misma hora y que debería de regresarle su milagro de oro  ahora le pedía la devolución de su milagro de oro, pero que si Ramón le hacia caso ya no vendría por el.



No paso nada ese día así que a la mañana siguiente Camilo estaba parado enfrente de la Imagen de San Antonio,  le comento aquí vendo por mi milagro de oro que te puse porque no me has cumplido, así se acerco a la imagen a observo  el dobles de dobladillo y no encontró el milagro si había por ahí otros pero ninguno de oro con  listón rojo, lleno ira con voy fuerte le comento a la imagen, te lo dije que no voy a permitir que engañes y lo peor no me cumpliste con mi petición y ahora no me devuelves mi milagro de oro, ni las velas caras ni las flores bonitas que te traje, no te hubiera puesto nada si me ibas a engañar no ayudaste, te doy otro día San Antonio, salio rápidamente a trabajar.

Al día siguiente eran las 5.00 mañana  Camilo no había podido dormir solo de estar pensando su desdichada vida y sus promesas incumplidas, en  su milagro de oro que no aparecía y  Ramón que no le hacia caso, hasta novia tenia, así se levanto y se enfilo más temprano a la capilla, espero a que abrieran  casi no hay gente a esa hora, espero a nadie estuviera así llego Camilo hasta donde estaba San Antonio le comento vengo por mi milagro, busco nuevamente en el dobles del dobladillo de la tunica del Santo, y no encontró nada solo exclamo TE LO DIJE,  saco un  saco de yute tomo a la imagen,  la metió en ahí, salio de la iglesia y  camino lo mas aprisa lo más rápido que pudo llego a su casa y lo puso en el lomo de burro  y camino hacia el bosque cercano así después de un rato de camino entre la vegetación, el conocía unas cuevas, así llego aquella que era muy angosta a la entrada pero después de unos metros era un poco mas ancha había una pequeña galeria donde por un hueco se entraba la luz  lo que ahí coloco a la Imagen del San Antonio le comento que le había advertido pero ni le cumplió su promesa y le había robado su milagro era su castigo.



Así secuestro aquella imagen  y la dejo en ese lugar para continuar sus actividades, en el pueblo ser  regó como pólvora la desaparición de San Antonio, algunos comentaban que se lo habían robado, que era un castigo, que vendría el fin del muchas versiones entre las mas lógicas hasta las mas ilógicas,  sonaron las campanas, había gente alterada entre especulaciones de la ausencia de la imagen era un caos

Mientras que  Camilo ni caso hizo  continuo trabajando en su parcela, y esa misma tarde por aquel camino volvió a pasar Ramón pero no lo saludo siguió su camino, lo que Camilo estaba enojado ni milagro ni novio ni nada solo pensó tampoco Santo. Solo pensó en  su dinero perdido, gastado en el milagro de oro, en las velas y las  flores caras todo porque  el San Antonio no hizo lo que debería de hacer,  comentaba que como castigo lo dejaría ahí.



Era para todos una tragedia en el Pueblo la imagen de San Antonio, no aprecia se la habían robado para el pueblo  independientemente de su valor como una pieza de arte barroco antigua, es valor estimativo lo que representaba  su fe, para Camilo solo pasaron unos días para que todo aparentemente estuviera en calma.





Habían pasado quince días desde que Camilo había sustraído la imagen de San Antonio,  tenía curiosidad que tal si San Antonio le había regresado el milagro de oro.,  él  regreso a la cueva se enfilo a la entrada,  hasta alguna telarañas se le pegaron en su cara, había poca luz, tomo  pedazo de vela que llevaba en su morral de yute, prendió  ya adentro de la cueva  obscuridad poco a poco se fue aclarando por el reflejo de la luz tenue.  Lo que miro le causo sorpresa  la imagen de San Antonio no estaba en donde la había puesto, rápidamente la busco por todos lados, hasta por los huecos mas angostos de aquella cueva, se arrastro por algunos lugares con la idea de encontrarla pero nada, salio rápidamente del lugar observando la huellas en la tierra pero nada ni rastros ni de la imagen, alguien se había llevado la imagen.

Apresurado y con miedo llego a su casa, con la boca seca, las piernas le temblaban porque realmente no sabia que era lo había pasado con la imagen, ni contarlo porque lo lincharían, ni investigar porque sabrían o sospecharían de el, lo que hizo fue agarrar la botella que tenía con aguardiente y tomar algunos sorbos, nervioso y preocupado.



Esa noche no pudo dormir pensando en  muchas cosas, desesperado de  que la gente se diera cuenta que el había sustraído la Imagen de San Antonio  tomo un determinación, ante que los primeros rayos del sol  y decidió huir tomo su morral de yute, abrigado solo por su viejo gabán en enfilo al camino hacia Taxco.





Pasaron algunos días,  en la nubes negras evidenciaban una gran tormenta,  y  la gente corría ante las primeras gotas,  y sonido del granizo se hizo más fuerte, esa lluvia torrencial  no era común, el agua sobre paso el nivel incluyendo del río  cercano, hasta lo desbordo afectado algunas casas, el lodo corrió hasta por las calles y llego hasta la puertas de la Iglesia, la gente pensó por momentos que era el castigo por haber perdido la Imagen de San Antonio después de dos día de mal tiempo se quito.



Por la mañana siguiente la gente empezó hacer a limpiar sus casas, las calles, en la iglesia algunas bancas se llenaron de lodo,  por ahí  en las afueras de  la ciudad por donde pasan un río que siempre esta seco pero un día anterior corría toda el agua que bajo de la sierra, en su cause lleno de ramas, y de material que vino al río por efectos del mal tiempo, por ahí algunos pobladores observaron algo  flotando entre la corriente, pensaron que era una persona muerta porque solo se miraba su cabeza y un pedazo de tela que sobre salía del agua,  inmediatamente corrieron y como pudieron se acercaron  pero con asombro no era una persona era la imagen de San Antonio estaba  flotando, inmediatamente los pobladores la sacaron del agua  no daban crédito, algunos llorando y las campanas de la iglesia sonaron hasta salvas de pólvora, el gran detalle la imagen no presentaba daños solo las ropas mojadas y un leve rasguño en el pedestal pero estaba bien, la noticia del regreso de la imagen se extendió por todos lados y mucha gente comentaba lo sucedido.



Había llegado nuevamente San Antonio, mucha gente acudió de todas las poblaciones cercanas a venerarlo todos pensaban que había sido un milagro solo una persona, En Taxco Camilo ahora trabajaba en un taller de orfebrería.

Hace unos días la esposa de una persona del pueblo estaba llorando porque había accidentado su esposo le había pedido a San Antonio le ayudara, esta vivía por la orilla del río,  y regresando de la iglesia bajo a llenar su cubo de agua, pero al mirar la orilla del cause del río observo un listón rojo que flotaba, algo de curiosidad levanto el listón y este a su vez jalo algo con lodo al lavarlo era un milagro pero este era especial era de oro.


Hay alguna cosas que necesitamos pero tenemos que trabajar para estas lleguen y se cumplan, en la medida que nosotros busquemos estas se darán, pero habrá otras que no.


historias escrita x betomex



Historias Cuentos de la Revolución La Soga.



Para llegar al pueblo siempre se tenía que caminar por aquella brecha, que salía de la ranchería y poco a poco se internaba al  bosque por camino marcado por la piedra suelta y la tierra floja, cuando había aire se levantaban pequeñas tolvaneras, aquella  vegetación espesa que por momentos daba la sensación que alguien venia caminando atrás  de uno, pero después de unos minutos salía a un pequeño acantilado de donde  podía mirar el valle, de ahí empezaba a descender para internarse nuevamente al bosque, pero se encontraba un lugar singular es  un  cruce de caminos los cuales tenía mala fama, aquellos árboles  daban un aspecto tétrico y un montículo de piedras nos anunciaba que por ahí estaba  marcada con una cruz, una tumba, por muchos años me inquietaba y miraba a la gente su expresión de Temor y de miedo al cruzar por aquella parte del camino, pero no sabía cuál era el origen de ese temor que invadía por momentos a los caminantes por alguna extraña razón el aire circulaba rápido y al pasar por los árboles es escuchaba un singular sonido, pero era el viento.


Alguna ocasión que estaba mi abuelo  en la fogata después de cenar,  mis primos estabamos conversando  en pocas ocasiones lo hacíamos  y le comente que me contaba porque tanto temor por aquel cruce en el camino al pueblo, y  nos empezó a narrar la historia, cuando estaba la por iniciar el levantamiento armando del 1910,  había una hacienda  que es donde ahora esta el Rancho, los ricos hacendados mantenían  gracias a la explotación de muchos peones y con la corrupción de las autoridades locales y la manipulación del párroco de la Iglesia, prosperaba, ahora me explico por que muros altos, y la vieja troje  en el rancho.

La hacienda   cuando estaba en su apogeo por arreglos  le mandaban gente de la Ciudad de México y de otras partes  para que se sometiera a trabajos forzados por regular era gente  que había protestado en contra del sistema, gente sublevada asi como la que había  perdido sus tierras o se había endeudado en otras Haciendas o simplemente enemigos del sistema, gente que  se les fabricaba delitos para quitarlos del camino, y eran llevados a prisión en forma rápida se les condenaba y se los enviaba a estas tierras,  con esto le pagaba  favores porque estas gentes no regresarían vivos a sus lugares de origen simplemente quedaban como una mercancía y eran explotados a lo igual que la gente local.

Asi era la prosperidad de aquella hacienda, una noche unos peones  con ayuda de uno de los recién llegados se sublevaron sometiendo a los capataces  y a la gente sé seguridad  robaron caballos, comida, armas, y tomaron el camino al pueblo en total eran 4 personas.

Por alguna razón el dueño de la hacienda  logro liberarse  y se encamino con un grupo de gavilleros y sus guardias a darles alcance.

Se armo la revuelta en camino al pueblo teniendo más habilidad para las armas, lograron capturarlos en el fuego había muerto 1 de los  fugados y de la hacienda solo dos, no lo pensaron dos veces tomaron sus cuerdas y ahorcaron a los 3 restantes en el amanecer de aquel día en aquellos arboles pendían 3 cadáveres, precisamente en el cruce de caminos con la idea que la gente los viera y no le dieran ganas de sublevarse.


Por la mañana  la gente del pueblo al enterarse corrió a mirar aquella escena  pero ahí surgió algo  al mirar nuevamente en aquellas ramas   solo había 2 cadáveres colgando  y  había una soga pero sin cadáver  corrió la noticia a la hacienda y enseguida el dueño de la hacienda con el grupo de gavilleros  se enfiló al camino.

Era sorprendente la forma de ver las sogas de los ajusticiados pero lo más inquietante era la soga que no tenía cadáver, la pregunta como se bajo, quién lo bajo nadie sabía  y sembró las dudas entre la gente los había colgado, quien era el que faltaba era la pregunta.

                          

Nadie respondió a esa pregunta quién era la persona que faltaba, alguno pobladores bajaron los cadáveres  y los enterraron   en aquel cruce con piedras marcaron el lugar,  al principió solo los de la hacienda sabían lo del muerto perdido  pero poco a poco se extendió el rumor  y aquel lugar empezó hacer un punto de miedo porque la gente que pasaba por ahí escuchaba ruidos, o el sonido de una cuerda rechinando con el tronco de un árbol, por ahí cuentan que algunos miraron sombras escondiéndose entre el follaje, o la del sonido de las hojas secas como si alguien caminara por ahí, y la gente no quería pasar por aquella parte del camino.

Paso el tiempo  y la gente solo recordaba lo que había pasado por lo que contaba la gente,  por aquellas fechas todos salían a festejar en octubre a San Francisco el patrón del Pueblo y hasta en las haciendas cercanas  todos acudían, en la Hacienda el dueño con su familia  también fueron como todos.
               
Ya entrada la noche entre copas de tequila había quedado alcoholizado el dueño de la Hacienda y junto con su familia  emprendió el regreso todo el grupo de personas se retiraron.


Por el camino a la hacienda empezó hacer viento en aquella noche, él  frió, como presagiando algo no se sabía que era, por un momento hasta los caballos relincharon y algo inquietante, solo guardaron silencio todos estaban por cruzar aquel lugar marcado, el cruce de caminos por ahí hasta la esposa del dueño solo hizo una breve oración y no quiso mirar aquellos arboles, todos cruzaron con miedo aquel lugar, pero al llegar a la hacienda el que no llego fue el dueño, lo empezaron a buscar  pero si estaba su caballo era lo más raro asi lo buscaron por toda la hacienda aquella noche, ya en la madrugada algunos fueron al pueblo a buscarlo, pero nada, en donde había quedado el Dueño.

Aquella mañana hacia frío el clima de otoño empezaba con las mañanas claras y el cielo despejado por ahí caminaba  algunos trabajadores que se habían quedado en el pueblo hasta los últimos festejos casi por llegar al cruce de caminos el sonido de la cuerda haciendo fricción con una rama se escuchaba  y levantaron la vista en aquellos árboles siniestros ondulaba un ahorcado, con miedo observaron  que  era el Dueño de la hacienda.

Desde esas fechas la gente tiene miedo y sobre todo mas dudas quién había colgado al dueño de la hacienda y quién había sido la persona que no apareció colgado un tiempo atrás,  desde entonces ese camino se ha vuelto más famoso  porque siempre que pases no mires aquellos arboles porque puedes ver a los colgados.


Así acabo mi abuelo de contar aquella  historia  me quede helado y con miedo  y desde aquellas fechas siempre procuro pasar de dia por aquel camino donde sonido del viento suena pero no miro hacia arriba.




Historias de lo sobrenatural Las Rosas




Desde hace mucho tiempo Coyoacán estaba ubicado a márgenes del lago de Texcoco sus poblaciones rivereñas estaban en la orillas del pedregal y los suelos fértiles los hacían producir diferentes tipos de cosechas desde vegetales y flores, desde antes de la conquista aquí se aprovechaba también el sistema de chinampas o canales por donde distribuían el agua a las parcelas, esto con el avance de la ciudad de México poco a poco empezó a desaparecer, al secarse el lago de México, pequeños manantiales  permitían  la vida agrícola pero no por mucho tiempo.

En los años  30´s del siglo pasado todavía la gente cultivaba, en aquel pueblo se sembraban flores que se comercializaban en mercados como Portales, Coyoacán  y aún más lejos, así, un día  Don Narciso  el dueño de un sembradío observo que sus flores del tipo de rosa de castilla, una rosa pequeña pero muy vistosa,  de un pasillo del surco están pisoteadas y algunas de ellas el botón arrancados pero solo era un parte, los demás se miraba bien con mucho coraje se puso a preguntar a las personas quién  había visto algo, podían ser algún mal vecino o chamacos  traviesos sería pero la respuesta negativa en aquella área las casas próximas no estaban cerca, solo la de él, pero no recordó haber escuchado nada y observado.

Pasaron  algunos días, en aquella mañana de  Agosto, con frio por la llovizna de la noche la neblina se levantaba y en el horizonte se dibujaban los Volcanes al fondo, iniciando actividades temprano lo primero que fue hacer fue revisar su plantación de rosas, todo estaba bien pero al mirar estaba nuevamente las rosas cortadas y algunas pisadas pero otro punto diferente,  al de los días anteriores, echando maldiciones comento quiénes seria los cabrones que jodían su plantación pero No podía saber quién.

Aquel día con coraje realizo sus actividades pero en la mente con coraje y rabia observa a todos lo que pasaban cerca o los vecinos pero no podía sospechar de ninguno o todos era culpables pero a la vez no podía asegurar nada, así pensando buscando en aquella casa de paredes de abobe busco el viejo fusil de su padre, y comento que ahora si le daría un escarmiento, a los malandros de flores.

Aquella tarde busco como hacer su estrategia y solo miro aquel fresno que estaba a un lado de la huerta frondoso y alto por lo que pensó ahí seria  el punto coloco una escalera grande y ahora solo tendría que esperar la noche, siempre sus flores aparecían en las mañanas en el suelo.

Aquella tarde solo preparo su quinqué de petróleo y espero a que anocheciera,  eran las 11 de la noche era ya  tiempo de subir a escondite y esperar a los causantes e estropear su huerta, subió al  árbol con un jorongo se lo acomodo para soportar el frio de noche  y a esperar con suerte le daría el escarmiento de su vida.

Por ratos el sueño vencía, el croar de las ranas de los canales cercanos invadían por momentos el cielo medio nublado por momentos dejaba ver la luz de la luna que en esos días era llena , para su suerte por lo menos algo de luz en aquella oscuridad de las chinampas, pero no pasaba nada.

Así paso el tiempo y el frio de la madrugada una pequeña capa de neblina se dejaba observar por la parcela pero por momento la luz de luna se filtraba,  a las  3.00 a.m. se escucharon algunos ruidos lo que puso en alerta A Don Narciso que preparo su fusil y abrió  más los ojos para observar a detalle quién era el causante de maltrato de su plantío, por un momento observando de un lado a otro, mirando a detalle por los arbustos , pero no podía ver nada con claridad  así pararon algunos segundos, su pulso empezó a aumentar por el temor pero también por su coraje por fin  pondría orden y castigo, cerca el camino hacia el canal de agua por detrás de los carrizos empezó observar una mujer o por la forma a lo lejos es lo alcanzaba a observar,  el detalle avanzaba entre los surcos de su parcela lo le podía distinguir la cara pero su vestido holanes  hacían movimiento con el  aire,  llevaba una canasta con la respiración forzada y el sudor empezó a preparar el fusil,  observo que aquella figura se detenía en un punto y miro como las rosas empezaba a cortarlas  y las echaba a su canasta , pero el miedo empezó a entrar a Don Narciso, al ver que la extraña figura de pronto su cabeza dio un giro como como que se había dado cuenta que el  observaba y vio como volteaba a verlo  y empezó a avanzar como si flotara  en el camino, lo más siniestro avanzando hacia donde  él  estaba, a pocos segundos ya estaba en  la escalera al pie del árbol, no podía jalar el gatillo los nervios y el miedo, lo traicionaron, por más que trato de jalar el gatillo este se trabo, mirando alguna escapatoria o bajar para bajar rápidamente del árbol ,  a lo lejos el perro de casa ladraba, pero ese aliento se cortó cuando la extraña figura avanzaba hacia la escalera y empezaba a subir por ella, el miedo fue tanto que Don Narciso se desmayó y se cayó del árbol.

Por la mañana sus familiares lo encontraron desmayado por fortuna había caído en algunas ramas que habían amortiguado el golpe, algunos rasguños, al despertar les puedo contar a ellos lo que había pasado, vieron nuevamente las rosas de castilla en el suelo en solo punto de la huerta.

Después de ese detalle las cosas llegaron a la normalidad  hasta hora no se sabe quién era o que era lo paso en aquellos días y de la extraña mujer tampoco.



Historias Celebración de Muertos en México actual


CELEBRACIÒN DE MUERTOS EN EL MÉXICO ACTUAL
(ELEMENTOS CARACTERÍSTICOS)

       
Cada una de las poblaciones del México actual cuenta con tradiciones y forma de expresar su concepción del culto a la muerte, estas actividades varían de acuerdo con la región, las costumbres de la localidad, el nivel socioeconómico de la familia y en general de la cultura; sin embargo, presenta rasgos y elementos mezclados y derivados del ritual prehispánico y la religión cristiana traída a la nueva España por los misioneros de la época de la Colonia.
     


Una actitud específicamente mexicana ante la vida se manifiesta el día 2 de noviembre, Día de Muertos, cuyo único punto de contacto con la fiesta de los fieles difuntos, tal como se celebra en Europa, es el hecho de tratarse, aquí y allá, de un día consagrado a la memoria de los muertos queridos. Es extraña y muy arraigada entre las comunidades indígenas la idea de que en el más allá se otorga al difunto licencia para visitar a sus parientes que aún viven en el mundo terrenal; se trata pues, de un huésped ilustre al que hay que agasajar, festejar y brindar toda clase de atenciones.

Entre los mexicanos la muerte tiene un sentido singular: sus profundas tradiciones en el pasado indígena; parece un escenario donde se mueven y deslizan figuras del recuerdo, objetivos de ofrendas de la más diversa índole: Dulces, pan, flores, alimentos y costumbristas. La tradición, de alguna manera es permanente, pero aparece con mayor vigor, como un sentimiento espontáneo, los días 1 y 2 de noviembre cada año.

Los campos donde están los restos de los difuntos, se iluminan con la presencia de innumerables personas que llevan entre sus manos las multicolores ofrendas.; en  la no puede faltar, los platillos más comunes y que difícilmente faltan son: El mole, chocolate, tamales, calabazas en tacha, pan de muerto y calaveras de dulce de diferentes tamaños que generalmente llevan el nombre del difunto y de sus familiares, vivos o también difuntos, los bizcochos en forma de rosca, coloreados por grageas en rosa mexicano y otros colores.
                 

Se escoge un lugar de la casa donde se improvisa un altar con imágenes religiosas, se cubren los espejos, se coloca la fotografía del difunto, todo sobre un mantel blanco al cual se le deshoja cempasúchil, colocando después los alimentos así como los cirios o las lámparas de aceite que arderán toda la noche. El incensario de barro ocupa un lugar importante ya que ahí se quema: el incienso, mirra y estoraque con el fin de limpiarles el ambiente y el camino a las almas de los fieles difuntos. De los alimentos los difuntos solo tomarán la esencia; creencia que vale la pena recordar que también fue practicada por los egipcios.

Para la gran mayoría del pueblo mexicano la celebración pagano-religiosa
que con motivo del día consagrado por el rito católico a los fieles difuntos, se desenvuelve en medio de una extraña y desconcertante mezcla de ofrendas, ritos, liturgias, y celebraciones diversas en todos los pueblos, rancherías, y ciudades de nuestro país. Tiene tal colorido, tal riqueza folklórica y costumbrista, que puede afirmarse no exista otro pueblo en donde el culto a los muertos sobreviva con tanto arraigo y con manifestaciones tan definidas como en México. A propios y extraños asombra la dedicación tanto física como económica con la que los mexicanos honramos a nuestros muertos. La gran cantidad de dinero que se invierte y la prolífica imaginación con que las artesanías y los platillos convierten el festejo; causa dolor y pesadumbre en criterios rígidos que no logran comprender el alma de nuestro pueblo.
Todavía en varias poblaciones de México y en el mismo Distrito

En México se han elaborado hasta la actualidad infinidad de dulces en formas de calaveras hechas de azúcar o chocolate, huesos de leche, pepitas o almendra. Se hacían dulces de alfeñique, se cocinaba y hasta la fecha se acostumbra la calabaza en dulce.
Las ofrendas son verdaderas obras de arte y tienen sus características propias de cada lugar. Se decoran con papel calado siendo la flor típica el cempasúchil. También se decoran con frutas que forman parte de la comida que se ofrece a los muertos. Además se colocan sombreros, rebozos y otros objetos que usaron los difuntos, lo mismo que herramientas y demás utensilios de trabajo





Historias Celebración de Muertos después de la Conquista en México.


CELEBRACIÒN DE MUERTOS DESPUES DE LA CONQUISTA
(México Colonial)

Los evangelizadores cristianos para lograr sus objetivos se vieron en la necesidad de adoptar algunas tradiciones indígenas, mezcladas con sus enseñanzas y así darle una forma nueva y por supuesto, rica en tradición, asignaron una fecha fija dentro del calendario cristiano, primero y dos de noviembre.

Después de la conquista española se estableció en México el día de Todos Santos y de los Fieles Difuntos, que se solemnizaban desde los 827-844 por disposición del Papa Gregorio IV.


Al ocurrir la conquista el país, la religión católica cambió totalmente el concepto sobre la muerte. Se le empezó a ver como algo temible pensando en las penas del Purgatorio y del Infierno, con la esperanza para muchos de la felicidad y del descanso eterno. Se le dio la imagen a la muerte de un esqueleto con guadaña. Se le empezó a rendir culto a las ánimas del purgatorio, Fue en el siglo XVII cuando se trató de quitarle lo terrorífico para darle un aspecto de amabilidad, viéndolas sin miedo y con fe.

Desde el siglo XVI se han redactado numerosas oraciones y plegarias, unas imponentes y otras con esperanza, dedicadas a la muerte.

En canciones y corridos también se han ocupado de la muerte, algunas obras trágicas y espeluznantes. También figura en obras teatrales, como la muy conocida que lleva el nombre de "Don Juan Tenorio", del  español José Zorrilla.

Diversas lápidas especialmente de los cementerios antiguos como el Tepeyac, y el San Fernando en México son verdaderos muestrarios de poesía mortuoria.

Es típico en los días de muertos instalar ofrendas, que no solo tienen origen en nuestro país, sino en otros pueblos del mundo., Las ofrendas son verdaderas obras de arte y tienen sus características propias de cada lugar.






Historias Celebración del Día de Muertos en el México Prehispánico




Para los antiguos mexicanos, la Muerte no tenía las connotaciones morales de la religión católica, en la que las ideas de infierno y paraíso sirven para castigar o premiar. Por el contrario, ellos creían que los rumbos destinados a las almas de los muertos estaban determinados por el tipo de muerte que habían tenido, y no por su comportamiento en la vida.

De esta forma, las direcciones que podrían tomar los muertos son:

El Tlalocan o paraíso de Tláloc, dios de la lluvia. A este sitio se dirigían aquellos que morían en circunstancias relacionadas con el agua: los ahogados, los que morían por efecto de un rayo, los que morían por enfermedades como la gota o la hidropesía, la sarna o las bubas, así como también los niños sacrificados al dios. El Tlalocan era un lugar de reposo y de abundancia. Aunque los muertos eran generalmente incinerados, los predestinados a Tláloc eran enterrados, como las semillas, para germinar.

El Omeyocan , paraíso del sol, presidido por Huitzilopochtli, el dios de la guerra. A este lugar llegaban sólo los muertos en combate, los cautivos que eran sacrificados y las mujeres que morían en el parto. Estas mujeres eran comparadas a los guerreros, ya que habían librado una gran batalla, la de parir, y se les enterraba en el patio del palacio, para que acompañarán al sol desde el cenit hasta su ocultamiento por el poniente. Su muerte provocaba tristeza y también alegría, ya que, gracias a su valentía, el sol las llevaba como compañeras. Dentro de la escala de valores mesoamericana, el hecho de habitar el omeyocan era un privilegio.

El Omeyocan era un lugar de gozo permanente, en el que se festejaba al sol y se le acompañaba con música, cantos y bailes. Los muertos que iban al Omeyocan, después de cuatro años, volvían al mundo, convertidos en aves de plumas multicolores y hermosas.

Morir en la guerra era considerada como la mejor de las muertes por los aztecas. Por incomprensible que parezca, dentro de la muerte había un sentimiento de esperanza, pues ella ofrecía la posibilidad de acompañar al sol en su diario nacimiento y trascender convertido en pájaro.

El Mictlán , destinado a quienes morían de muerte natural. Este lugar era habitado por Mictlantecuhtli y Mictacacíhuatl, señor y señora de la muerte. Era un sitio muy oscuro, sin ventanas, del que ya no era posible salir.

El camino para llegar al Mictlán era muy tortuoso y difícil, pues para llegar a él, las almas debían transitar por distintos lugares durante cuatro años. Luego de este tiempo, las almas llegaban al Chignahuamictlán, lugar donde descansaban o desaparecían las almas de los muertos. Para recorrer este camino, el difunto era enterrado con un perro, el cual le ayudaría a cruzar un río y llegar ante Mictlantecuhtli, a quien debía entregar, como ofrenda, atados de teas y cañas de perfume, algodón (ixcátl), hilos colorados y mantas. Quienes iban al Mictlán recibían, como ofrenda, cuatro flechas y cuatro teas atadas con hilo de algodón.

Por su parte, los niños muertos tenían un lugar especial, llamado Chichihuacuauhco , donde se encontraba un árbol de cuyas ramas goteaba leche, para que se alimentaran. Los niños que llegaban aquí volverían a la tierra cuando se destruyese la raza que la habitaba. De esta forma, de la muerte renacería la vida.

Los entierros prehispánicos eran acompañados de ofrendas que contenían dos tipos de objetos: los que, en vida, habían sido utilizados por el muerto, y los que podría necesitar en su tránsito al inframundo. De esta forma, era muy variada la elaboración de objetos funerarios: instrumentos musicales de barro, como ocarinas, flautas, timbales y sonajas en forma de calaveras; esculturas que representaban a los dioses mortuorios, cráneos de diversos materiales (piedra, jade, cristal), braseros, incensarios y urnas.

Las fechas en honor de los muertos son y eran muy importantes, tanto, que les dedicaban dos meses. Durante el mes llamado Tlaxochimaco, se llevaba a cabo la celebración denominada Miccailhuitntli o fiesta de los muertitos, alrededor del 16 de julio. Esta fiesta iniciaba cuando se cortaba en el bosque el árbol llamado xócotl, al cual le quitaban la corteza y le ponían flores para adornarlo. En la celebración participaban todos, y se hacían ofrendas al árbol durante veinte días.

En el décimo mes del calendario, se celebraba la Ueymicailhuitl, o fiesta de los muertos grandes. Esta celebración se llevaba a cabo alrededor del 5 de agosto, cuando decían que caía el xócotl. En esta fiesta se realizaban procesiones que concluían con rondas en torno al árbol. Se acostumbraba realizar sacrificios de personas y se hacían grandes comidas. Después, ponían una figura de bledo en la punta del árbol y danzaban, vestidos con plumas preciosas y cascabeles. Al finalizar la fiesta, los jóvenes subían al árbol para quitar la figura, se derribaba el xócotl y terminaba la celebración. En esta fiesta, la gente acostumbraba colocar altares con ofrendas para recordar a sus muertos, lo que es el antecedente de nuestro actual altar de muertos.



Historias La Catrina





La catrina o la Calavera representación de muerte con forma de mujer

La Catrina originalmente llamada La Calavera Garbancera, es una figura creada por José Guadalupe Posada y bautizada por el muralista Diego Rivera.

Origen

La versión original es un grabado en metal autoría del caricaturista José Guadalupe Posada, el nombre original es "La Calavera Garbancera". "Garbancera" es la palabra con que se conocía entonces a las personas que vendían Garbanza que teniendo sangre indígena pretendían ser europeos, ya fueran españoles o franceses (este último más común durante el porfiriato) y renegaban de su propia raza, herencia y cultura.


Esto se hace notable por el hecho de que la calavera no tiene ropa sino únicamente el sombrero, desde el punto de vista de Posada, es una crítica a muchos mexicanos del pueblo que son pobres, pero que aun así quieren aparentar un estilo de vida europeo que no les corresponde.(hablara de nosotros como gente de ambiente conosco muchos así )


 ..."en los huesos pero con sombrero francés con sus plumas de avestruz".
Fue Diego Rivera quien la dibujó por primera vez vestida en su mural "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central", donde la calavera aparece como acompañante de su creador: José Guadalupe Posada. Asimismo fue el muralista quien la llamó "Catrina" nombre con el que se popularizó posteriormente, convirtiéndola así en un personaje popular mexicano.

De acuerdo con el folclore mexicano, La Catrina es mejor conocida como la muerte, puede mostrarse de muchas formas. Algunas veces se la encuentra alegre, vestida de manera elaborada, con ganas de divertirse e incluso coquetear con los mortales. Otras, nos la encontramos "en los huesos," lista para llevarnos cuando menos lo esperamos. Sin embargo, la relación que los mexicanos tienen con "La Catrina" se define por una serie de circunstancias íntimamente vinculadas con la historia y cultura de México, por lo que ésta se considera un huésped imprescindible en ocasiones importantes, como el Día de Muertos, que se celebra cada 2 de noviembre.

Y hace muchos años una tía  venia con su esposo caminando una noche por aquel callejón era poca la luz opaca del poste apenas alcanzaba a vislumbrar y bajando aquel tramo vio a lo lejos dos señoras cubiertas con su chal solo veía las sombras y caminado con su esposo  al pasar junto a estas dos personas mi tía solo alcanzo a ver la vista de una ellas solo  vio la calabera cubierta con ese chal, se aferro a su esposo, en ese momento desperto de aquella pesadilla

Recuerdo que mi madre me conto la historia a los pocos días mi tia moria  cuando solo tenía 26 años, el sueño de la muerte o la catrina presagio el final.




miércoles, 7 de octubre de 2015

Historias Aspectos de la Vida gay en La Colonia y México Independiente.


Virreinato de Nueva España


A partir de la mitad del siglo XVI aparecen los primeros cronistas que vivieron y trabajaron realmente en Hispania Nova. Fray Toribio de Benavente Motolínia, uno de los cronistas más importantes de esta época, escribe que los indígenas «bebían cierto vino llamado pulque, hasta el punto de emborracharse, seguido por sacrificios y los vicios de la carne, en especial el pecado nefando».


Bernardino de Ribeiro, Sahagún, dedica el capítulo De las personas viciosas tales como rufianes y sodomitas del Historia general de las cosas de la Nueva España (1558-1565) al asunto. También Bernal Díaz del Castillo escribió a partir de 1568 sobre la sodomía. De nuevo, relaciona las religiones indias y sus sacerdotes con el canibalismo, los sacrificios humanos y la sodomía. En 1569 Tomás López Mendel también culpa a los sacerdotes indígenas de extender la sodomía entre el pueblo.

De las Casas da como ejemplo a los mixas que quemaban cruelmente a los sodomitas descubiertos en el templo.

De las Casas no puede dejar de dar noticias sobre actos homosexuales en las sociedades indias contemporáneas, como la costumbre de los padres de comprar jóvenes muchachos a sus hijos «para ser usados para el placer sodomítico», la existencia de «lugares públicos infames conocidos como efebías donde hombres jóvenes lascivos y desvergonzados practicaban el pecado abominable con todos aquellos que entraban en la casa» o la de bardajes, «hombres mariones impotentes vestidos como mujeres y realizando sus labores».


Los escritores indígenas no tardaron en unirse a De las Casas para defender las culturas americanas. Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, gobernador de Texcoco, escribió en 1605 que entre los chichimecas, al que «asumía la función de la mujer se le extraían sus partes interiores por el culo mientras permanecía atado a una estaca, tras lo cual algunos muchachos vertían cenizas sobre el cuerpo hasta que este quedaba enterrado bajo ellas, cubrían todo el montón con muchos trozos de leña y le pegaban fuego,  cubrían al que había funcionado como hombre con cenizas mientras estaba vivo, hasta que moría».

 El relato de Alva Ixtlilxóchitl es, según Crompton demasiado detallada para ser inventada, pero según Garza la historia muestra claros indicios de influencia mediterránea en el hecho de la diferenciación entre homosexuales activos y pasivos.


La subcultura de los homosexuales en la Ciudad de México de la primera mitad del siglo XVII, puesto que muchos de los acusados tenían más de sesenta años y llevaban esa vida desde hacía más de veinte. Todos los implicados provenían de las clases más bajas, negros, indígenas, mulatos y europeos deformes, aunque hay indicios de que las clases más pudientes también estaban implicadas, pero no se vieron afectados gracias a su influencia. Muchos de los acusados tenían motes, como Juan de la Vega, que era llamado la Cotita, Juan de Correa, La Estanpa o Miguel Gerónimo, la Cangarriana, apodo de una prostituta de la ciudad que se le dio por su promiscuidad. El grupo se reunía periódicamente en casa privadas, a menudo en los días de festividades religiosas con la excusa de rezar y dar tributo a la Virgen y los santos, pero en realidad realizaban bailes de travestidos y orgías. Los próximos lugares y fechas de reunión se comentaban en las fiestas anteriores o eran difundidas por correos y mensajeros que pertenecían al grupo.


Sor Juana de la Cruz fue un icono para la cultura lésbica moderna.

 La cultura colonial era similar a la de la península y hubo destacados intelectuales entre los nacidos en América. Quizás una de las más importantes fue sor Juana Inés de la Cruz, de la que también se ha dicho que fue lesbiana, tomando como base las intensas amistades que tuvo con diversas mujeres, la belleza de las cuales alaba en su poesía:

Sor Juana Inés de la  Cruz - México independiente

En 1821 México se independizó de España y comenzó una nueva etapa. Algunos investigadores han subrayado prácticas culturales, como la amistad y la homosocialidad de algunos grupos dirigentes del país, como el clero, el ejército, y los abogados, entre otros, facilitó el desarrollo de prácticas homoeróticas. El presidente Anastasio Bustamante, por ejemplo, solía contar con "caballeritos" o "favoritos" como edecanes, secretarios particulares, que vivían y viajaban con él por largas temporadas.

En 1863 tropas francesas tomaron la Ciudad de México e instauraron en el trono a Maximiliano I como Emperador de México (1864-1867). Fernando Bruquetas de Castro, en su libro Reyes que amaron como reinas, afirma que Maximiliano I era homosexual. Parece que los rumores sobre su homosexualidad comenzaron en la corte de Bruselas, de donde provenía su esposa, la princesa Carlota Amalia. La ruptura definitiva entre Maximiliano y Carlota fue durante una escala en Madeira, en la que el futuro emperador realizó una sonada escapada por el submundo homosexual de la isla.

En México, Carlota se quedó embarazada, posiblemente del barón Alfred van Der Smissen, que formaba parte de la guardia de la reina, mientras el emperador se rodeaba de sus amistades masculinas, como el príncipe Félix Salm-Salm o el coronel López, que le fueron fieles hasta el final.


La invasión francesa introdujo el código penal francés en México, código surgido de la Revolución francesa que no menciona la sodomía, por lo que deja de ser delito. Sin embargo, en 1871 el nuevo Código Penal introdujo el «ataque a la moral y las buenas costumbres», una noción relativamente vaga cuya interpretación se dejó a la policía y los jueces y que sería en adelante empleada contra los homosexuales.


 Así, a finales del siglo XIX ya se había formado en Ciudad de México una subcultura homosexual, similar a la existente en otras grandes ciudades de América como Buenos Aires, Río de Janeiro, La Habana, Nueva York y Toronto. La obra de historiadores como Víctor M. Macías-González, Pablo Picatto, y Robert Buffington, entre otros, ha identificado espacios homosexuales como los baños públicos, las cárceles, y ciertas plazas y paseos de la capital. La obra del criminólogo Roumagnac, por ejemplo, arroja detalles sobre prácticas homosexuales en las cárceles del país.




Historias El cuarto oscuro (the gay backroom)




En aquella ocasión había ido aquel antro pero era diferente  apenas recién salido del closet  me habían comentado al escuchar cuarto oscuro lo primero que pensé fue una pequeña habitación  donde  se le han tapado todas las rendijas y entradas de luz del exterior para evitar que esta dañe las sustancias químicas, el papel y todo el material sensible a la luz que se usa para el revelado fotográfico, pero estaba totalmente equivocado en mi percepción en realidad es esto,  Los Back Room o Cuartos Oscuros, son lugares que muchos gays ven como la alternativa más fácil, adecuada y anónima en su afán de sexo con otros.


Todos buscan lo mismo, un encuentro sexual fortuito sin compromiso alguno. Se muestra así, la realidad de los cuartos oscuros, en los que está permitido hacer de todo, esa forma de practicar sexo sin compromiso.



Voy caminado hacia ahí  la curiosidad siempre nos provoca conocer por cuenta propia, al final camino hacia donde esta esa entrada, si el corazón se me sale  porque siento las palpitaciones, yo ya estoy dentro. Y lo primero que percibo es una oscuridad total, un pasillo en penumbra lleno de  personas, esperando a algo, mirando, a todos los que pasamos por allí.  Con bastante susto, tratando de fijarme en todo pero sin fijar mucho la mirada en nadie no vaya a ser que se interprete como una invitación. Pero no me río. Nadie se ríe. Pero llego a percibir que todo el mundo está muy serio, como concentrado en algo, A cada paso que doy se me queda pegada media suela. Hay una mezcla de olores,  trato de no oler solo me concentro.



Sigo adelante y llego un punto donde la oscuridad es total,  Sigo esquivando sombras. El sitio impresiona porque no conozco las costumbres lugar. No sé si en cualquier momento alguien se me va a hacer algo esa era mi apreciación, En el fondo, mi susto no es sólo por el silenció del lugar ni porque alguien pueda meterme mano, la oscuridad es evidente al grado que  uso el celular en el modo linterna.



No soy el único. Las otras sombras que merodean hacen lo propio. No se ve nada  con la luz de pantalla encendida por breves momentos no se vayan a enojar. Hay quien viene por voluntad propia, porque son clientes distinguidos, algunos aventados como yo, otros con su pareja, son un buen sitio para hacerse un trío, eso me sorprende más. No sé, a primera vista parece más romántico pero no lo es, es puro instinto, la mayoría  tratando de encontrar el amor fácil o de ligar al mejor de esa noche, al más chulo, al más cabrón, al más mamado, al más vergón,  el sexo, en cualquier de sus variantes, no se produce de forma aleatoria entre los asistentes. Pero yo no soy  practicante de este juego de las tinieblas, es como un mercado de ganado. La diferencia es que aquí el género se elige a la luz de un celular.



Finalmente salgo de aquel lugar más sorprendido y realmente confundido, pero en este medio creo hay cosas nuevas no las comparto solo son parte de la vida en el ambiente hay para todos los gustos.

Para siempre hay que ver las cosas con responsabilidad, para el amor es de las cosas importantes den la vida pero más cuando conocemos a la gente.


Utiliza el condón siempre  y disfruta de la vida.


NOTA no recomiendo esta forma de ser pero es necesario saber que existe y el detalle hoy en día es una de las formas de estar en riesgo de poder contraer alguna enfermedad de transmisión sexual.





Historia de lo Sobrenatural La Marcayda


La Leyenda el fantasma de la Marcayda; La Casa Colorada Coyoacan

Cuenta la Leyenda que Hernán Cortés vivió por cinco años en la Villa de Coyohuácan. (Coyoacan al sur de la Ciudad de México) Durante este período los españoles se daban a la tarea de destruir las pirámides de México Tenochtitlán (Templo mayor Zócalo de la Ciudad de México) y dado que el Marques del Valle de Oaxaca (Hernán Cortés) se había enamorado de esta Villa decidió hacer sus Casas de descanso en este hermoso paraje de la Nueva España.




 Por desgracia las casas de Don Hernando fueron desapareciendo poco a poco bajo los proyectos de urbanización de la zona. Pero aún queda una pequeña parte de las enormes Casas del Conquistador Español. Esta se encuentra en lo que hoy conocemos como La Conchita en el barrio del mismo nombre. Hasta nuestros días esta extraña y hermosa casona ha conservado en su exterior una fachada roja como la sangre. Rojo que tal vez nos recuerde el estuco con que se encontraban  las pirámides del México Antiguo. Por ello y hasta nuestros días esta casa es conocida como La Casa Colorada. (Enfrente del parque)




Don Hernán asesinó con sus propias manos a su esposa española Doña Catalina Suárez  Marcayda. El motivo, los celos terribles que sentía Doña Catalina por aquella legendaria mujer llamada Malintzin ó Doña Marina(La Malinche). Este asesinato llevó a juicio a Don Hernando pero de alguna manera logró demostrar que su mujer había muerto de muerte natural.

Las consejas a partir del siglo XVI no han dejado de escucharse hasta nuestros días y hay quienes aseguran que al pasar por el Jardín de la Conchita y desde el portón de la Iglesia de la Concepción observan hacia el poniente podrán descubrir la Casa Colorada desde donde una hermosísima mujer vestida de blanco flota hacia la iglesia buscando a gritos a su amado Don Hernando para que repose a su lado tal y como lo había prometido en aquella lejana época en que enamorados recorrían la Villa de Coyohuácan.