viernes, 1 de marzo de 2013

Historias El Regreso a la Inocencia



Hoy recordando la niñez,  para muchos nos guarda muchos recuerdos, cuantas cosas. Cuantas travesuras, éramos inquietos hoy a veces me pregunto cuando voy alguna reunión o alguna fiesta que le mueve a los niños que siempre están corriendo como que si degustaran azúcar y esos los hace inquietos pero siempre me recuerdo aquellas veces de las travesuras hasta de las situaciones complicadas, hasta de los accidentes de los regaños de mama, hasta a veces de los correctivos de papa, cuantos detalles a veces son muchos que muchas veces no los logras recordar, cuantas veces pensamos en aquellos dias cuando nuestra preocupación era hacer la tarea o estudiar para el examen, cuantas veces pensamos en el terror de los domingos o del ultimo día de vacaciones, cuanto estrés antes de llegar a la escuela cuando no nos gustaba el maestro, cuantas veces pensamos que éramos super héroes, o que los Zapatos nuevos nos hacían correr más rápido.

Como gozábamos cuando nos anunciaban que no habría clase, o que el profesor estaba enfermo muchas veces cuanto gozo cuando el recreo duraba más, son innumerables detalles que situaciones así como recordar las caricaturas famosas, o las películas de cine que eran tema en la hora del recreo, o la peleas de la escuela, o simplemente cuando ocurrirán en casa con los primos y los hermanos, siempre pensando que todo esos detalles.

Pero entre otras cosas de nuestras preferencias se hacían presentes desde niño, nos damos cuenta de ese detalle no sabíamos a esa edad como canalizarlas, tiempos de muchos prejuicios como hacer cuando te movía el tapete algún amigo o como responder cuando te preguntaban por la novia de la escuela esos detalles y todo ese conjunto de situaciones de los cimientos de nuestra personalidad y lo que hoy somos 

Hoy que disfrutar de como somos hoy gracias a esa etapa que no olvidamos porque ya es parte de nosotros.

Historias Las posiciones para hacer el amor



Las posiciones para hacer el amor

La barra:

Esta postura produce una intensa estimulación del ano, permitiendo una penetración muy profunda. Para esta postura, el “pasivo” debe tumbarse de lado. El “activo” se colocará apoyado sobre las rodillas, con las piernas semiabiertas, sobre una de las piernas del compañero, sujetando la otra pierna colocándosela en el hombro.

El placer es exquisito cuando el activo alterna sus embestidas cambiando el ángulo de penetración. El pasivo queda clavado a su compañero, apoyado sobre la superficie.

La postura puede variar si la pierna que permanece sobre el hombro del activo se baja quedando doblada. De esta forma el ano se estrecha y la sensación es mayor.

La cuchara:

Esta postura permite tener sexo sin “cansarse”. Es quizá una de las más cómodas para ambos compañeros, ya que los dos se recuestan de lado, uno detrás del otro, entrecruzando las piernas para abrirlas y rodearlas.

La penetración en este caso no es tan profunda como lo puede ser en otras posturas por lo que puede ser recomendable para aquellas personas que no hayan tenido sexo anal anteriormente o como postura de inicio del acto sexual. Además, de esta forma, el activo puede alcanzar el miembro del compañero, pudiendo masturbarlo al mismo tiempo

El misionero:

Se trata de la postura sexual más tradicional. En esta posición, la penetración es bastante profunda y el contacto entre ambos amantes es muy intenso, provocando un orgasmo que aumenta progresivamente.

El ángulo de la penetración es favorable para la estimulación de la próstata, lo que aumenta el placer del penetrado.

Aquí los amantes se encuentran acostados mirándose el uno al otro. El activo encima colocado ente las piernas del pasivo. Éste podrá estirar sus extremidades inferiores o bien, doblarlas abrazando a su amante, experimentando diferentes sensaciones puesto que el ano se abrirá o estrechará según la posición.

El cangrejo:

La penetración puede ser muy profunda, haciendo sentir a los amantes un intenso placer. Las piernas del que va a ser penetrado deben llevarse encogidas hacia su pecho, quedando apoyadas en los hombros del compañero. Éste quedará totalmente estirado encima de su compañero, apoyado sobre sus manos y pies. El pene del activo debe quedar en posición vertical.

En esta posición el ano del pasivo se relaja, facilitando una penetración muy profunda. Además, en esta postura se consigue una agradable estimulación de la próstata, por lo que el placer es exquisito.

Como variación puede mantenerse solamente una pierna sobre el hombro en vez de las dos, estrechando de esta forma el ano y consiguiendo una estimulación diferente

El esclavo:

 Para realizar esta postura, el chico que va a ser penetrado debe acostarse sobre una superficie con las piernas dobladas llevadas hacia el pecho. Con los brazos entre las piernas puede tomarse los pies para mantener más estable la postura. El chico activo se colocará detrás para penetrarlo apoyado sobre sus rodillas y agarrando también las piernas de su amante.

La penetración en esta posición es muy profunda, puesto que el ano se relaja, siendo el chico activo el que controla el movimiento. Además, éste podrá masturbar a su compañero. El penetrado puede variar la posición estirando las piernas y abriéndolas en forma de V.

Los dos pilares:

Esta postura es más cómoda para aquellos amantes que sean más o menos de la misma estatura. Tienen que estar de pie, colocándose el activo detrás del que va a ser penetrado. El pasivo puede separar las piernas o bien mantenerlas más juntas mientras que el activo lo penetra. La diferencia está en que la penetración será más o menos profunda.

El contacto entre ambos será muy intenso, permitiendo que el chico que penetra pueda tocar y masturbar a su pareja. El movimiento puede ser controlado por ambos, llevando al ritmo cualquiera de los dos.

Puedes hacerlo totalmente de pie con tu pareja y apoyados sobre una pared. El chico penetrado puede reclinarse sobre una cama o una mesa.

La silla caliente:

Es muy sencilla: el activo se sienta en una silla, a la orilla de la cama o en el suelo. Una vez en posición, el pasivo se sienta arriba, ya sea de frente o de espaldas. En esta postura el contacto físico es espectacular.

De frente: Los dos pueden besarse y el pene del pasivo rozará con el abdomen del activo.

De espaldas: El activo puede masturbar al pasivo mientras lo penetra o acaricia su pecho y besa su cuello.

El show:

 El amante penetrado se coloca boca abajo sobre la cama y levanta la pelvis hacia su compañero, puede ayudarse colocando un cojín bajo el vientre, aunque levantando el cuerpo tiene acceso para masturbarse mientras es penetrado.

Las piernas separadas del que se coloca debajo permiten un ángulo muy abierto, y una penetración profunda por parte del compañero activo, que procurará apoyarse sobre las manos para no cargar el peso sobre su compañero

Nota antes de practicar cualquier postura deberan de calentar músculos, para evitar algún desgarre muscular, problema con las articulaciones o tendones, haz ejercicio y come frutas y verduras.

Historias José el Musculoso



A inicios de los años 90´s el único Bar que conocía acudía era el Vaquero, el legendario ubicado por el sur de la ciudad de México, por Insurgentes Sur y Felix Cuevas, pero  solo podía ir los domingos, los fines de semana rentaba el equipo de Sonido por lo que,  el Domingo  era mi día libre era ese día, no me gustaba porque mientras otros ya están descansaban yo tenía que aprovechar era mi salida  para liberarme del estrés de toda la semana.


Como siempre  con mis dos cervezas durante un rato en el lugar me eran mas que suficientes para salirme de la rutina, había una rocola, en un principio escuchaba la música y no le tomaba atención a las letras, hoy en día hasta me gusta escucharlas que cambio, volviendo aquellos años,  como ya me conocían  como cliente me invitaron para un aniversario y ahí me dieron un boleto para dos personas me presentaron a José una persona más grande que yo, él era un cabrón fornido, marcado,  con su playera  era muy bueno el volumen porque se marcaba perfectamente  su pecho así como sus brazos y sus piernas y con inconfundible corte de cabellos muy corto tipo militar, era un cromo él seria mi acompañante por la invitación.

Llego el día de la fiesta ya lo ubique y bueno intente hacer la practica pero no tuve mucha respuesta lo que llegue a una conclusión creo no era su tipo yo delgado, me faltaba  levantar volumen, en aquellos años la natación era el deporte que más hacia pero le faltaba complementar  otra actividad, no usaba barba de candado,   Yo No era lo que el buscaba.

Paso el tiempo y me lo llegue a encontrar en varias ocasiones en lugares diferentes siempre con sus playeras pegadas donde se apreciaba ese torso bien formado y siempre acompañado de gente  como el fornidos y guapos , bueno solo lo saludaba y por lo menos me saludaba.

Y paso el tiempo  tan rápido que nos percatamos la vida se va, y  hace poco caminando por el centro de la Ciudad,. Me volví  a encontrar a José igual con la mismo tipo de playeras pero ahora su cuerpo había cambiado ya no era el mamado y musculoso que conocí,  el volumen era menos por lo menos una sombra de lo había sido y el detalle y ahora con una persona  de mayor edad 
Para mi gusto no era como las personas que alguna vez le vi.

Y en la pasada marcha lo volví ver ahora no me saludo  pero esta vez estaba solo caminando  entre gente.

Reflexionado  a veces nos dejamos llevar por lo físico algo que con el tiempo se va depreciando sin darnos cuenta y al final se acaba., y dejamos lo que realmente  vale de las personas y eso es lo vale más, por desgracia hoy en día son de las cosas  que nos cuesta trabajo descubrir, y esos nunca se acaba a pesar de que pasa el tiempo y eso son los sentimientos.

Historias En México la Vida Gay como era 1900 -1950


 Así, a finales del siglo XIX ya se había formado en Ciudad de México una subcultura homosexual, similar a la existente en otras grandes ciudades de América como Buenos Aires, Río de Janeiro, La Habana, Nueva York y Toronto. La obra de historiadores como Víctor M. Macías-González, Pablo Picatto, y Robert Buffington, entre otros, ha identificado espacios homosexuales como los baños públicos, las cárceles, y ciertas plazas y paseos de la capital. La obra del criminólogo Roumagnac, por ejemplo, arroja detalles sobre prácticas homosexuales en las cárceles del país.

El escándalo más sonado de los siglos XIX y XX fue el llamado Baile de los cuarenta y uno o el Baile de los cuarenta y un maricones.19 20 El hecho se refiere a una redada realizada el 18 de noviembre de 1901, durante el mandato de Porfirio Díaz. La redada, realizada en la calle de la Paz (hoy calle Ezequiel Montes), era contra un baile de hombres que se estaba realizando en una vivienda particular, de los cuales 22 estaban vestidos de hombres y 19 de mujeres. La prensa mexicana se cebó en el hecho, a pesar de que el Gobierno se esforzó en tapar el asunto, puesto que los detenidos pertenecían a las clases altas de la sociedad porfiriana. La lista de los nombres nunca fue revelada.

La noche del domingo fue sorprendido por la policía, en una casa accesoria de la 4a. calle de la Paz, un baile que 41 hombres solos verificaban vestidos de mujer. Entre algunos de esos individuos fueron reconocidos los pollos que diariamente se ven pasar por Plateros. Éstos vestían elegantísimos trajes de señoras, llevaban pelucas, pechos postizos, aretes, choclos bordados y en las caras tenían pintadas grandes ojeras y chapas de color. Al saberse la noticia en los boulevares, se han dado toda clase de comentarios y se censura la conducta de dichos individuos. 

Enseguida se extiende el rumor, nunca confirmado ni negado, de que en realidad serían 42 los detenidos, siendo el número cuarenta y dos el yerno de Porfirio Díaz, Ignacio de la Torre, al que se le habría permitido la fuga. A pesar de que la redada no tenía asideros legales y era completamente arbitraria, los 41 detenidos acabaron por la fuerza en el ejército:

Los vagos, rateros y afeminados que han sido enviados a Yucatán, no han sido consignados a los batallones del Ejército que operan en la campaña contra los indígenas mayas, sino a las obras públicas en las poblaciones conquistadas al enemigo común de la civilización

En México el número 41 no tiene ninguna validez y es ofensivo para los mexicanos La influencia de esa tradición es tal que hasta en lo oficial se pasa por alto el número 41. No hay en el ejército División, Regimiento o Batallón que lleve el número 41. Llegan hasta el 40 y de ahí se salta al 42. No hay nómina que tenga renglón 41. No hay en las nomenclaturas municipales casas que ostenten el número 41. Si acaso y no hay remedio, el 40 bis. No hay cuarto de hotel o de Sanatorio que tenga el número 41. Nadie cumple 41 años, de los 40 se salta hasta los 42. No hay automóvil que lleve placa 41, ni policía o agente que acepte ese guarismo


En primavera de 1918, Manuel Palafox, secretario general de Zapata, fue acusado por enemigos políticos dentro del campo zapatista de haber filtrado información a través de sus relaciones homosexuales. Puesto bajo la vigilancia de Gildardo Magaña, escapó e intentó reunir a los líderes zapatistas a su alrededor, en lo que fracasó. Palafox murió en 1959 sin que se demostrase su homosexualidad.


 En la década de 1930 ya existían algunos bares y baños para homosexuales en la Ciudad de México, siendo zonas de ligue la Alameda, el Zócalo, el Paseo de Reforma y la Calle Madero. En la década siguiente, durante la Segunda Guerra Mundial, había de diez a quince bares, y en El África y El Triumfo estaba permitido bailar. Esta relativa permisividad terminó en 1959, cuando el alcalde Uruchurtu cerró todos los bares de ambiente de la ciudad tras un triple .

Muchos de los homosexuales seguían viviendo en la casa familiar, por lo que sus actividades solían ser privadas o clandestinas. A finales del siglo XX y principios del siglo XXI, los homosexuales siguen siendo discretos con su condición sexual, estando muchos en el clóset, otros viviendo un secreto a voces.

Las clases bajas de la sociedad mexicana solían mantener el modelo mediterráneo, por el que los homosexuales se dividen en activos y pasivos, siendo los activos «masculinos» y los pasivos «afeminados» y «despreciables»: «yo soy un hombre; si te chingo, tú no eres un hombre». Existe incluso miedo entre los homosexuales activos a ser penetrados, porque temen la posibilidad de que les guste y dejen de ser «hombres». Por su parte, los homosexuales de clases altas, más cosmopolitas, tomaron el modelo europeo del dandi de finales del siglo XIX. Este modelo está siendo sustituido por otro más parecido al anglosajón, en el que el homosexual no se define por la dicotomía activo/pasivo, sino por el hecho de que tiene relaciones sexuales con otros hombres. Aquellos que se niegan a definirse como activos/pasivos son llamados «internacionales».

Entre muchos mexicanos homosexuales jóvenes y adultos existe el llamado «sueño fálico», que consiste en ver a los EEUU, Canadá o Europa como utopía sexual, en la que pueden ser libre y abiertamente gays. Actuando en consecuencia, intentan tejer contactos con turistas extranjeros o residentes temporales como trampolín hacia el destino soñado. Sin embargo, muchos acaban desilusionados en el destino soñado cuando tienen que enfrentarse a la homofobia y el racismo reinantes.

Historias Te gusta Besar aqui algunos detalles



Nota recuerden que querer a alguien no solamente de un dia si no cada momento, cada instante compartir con la persona desde lo más simple de la vida .

El beso es el acto de tocar algo (generalmente a otra persona) con los labios. Es una práctica habitual entre los humanos, también presente en otros primates y en otros órdenes de animales.
En los humanos, el beso se utiliza en diferentes culturas como signo de afecto, al encontrarse o despedirse de una persona. Es también parte importante de los ritos de cortejo.
El beso seco : es el beso simple, cuando se apoyan los labios de uno contra los del otro.

Beso Hollywoodense: al momento de besarse, uno inclina al otro hacia atrás, como invitándolo a estar más cómodo y preperandolo para lo que le espera. Este estilo se impuso en las películas de los años '50 y se convirtió en una clásico, aunque no es muy frecuente entre las parejas sigue siendo muy romático.

El beso succionador: para practicarlo, la mujer tiene que tomar entre sus labios el labio inferior de su pareja para introducirlo en su boca, mientras que él ejerce una movimiento de succión.

Beso francés o de lengüita:consiste en que la mujer toque con su lengua los labios del hombre para luego intrducirla en la boca de su pareja y viceversa.

El beso de lado:se realiza cuando cada uno de los miembros de la pareja gira su cabeza en sentidos opuestos para besarse.

El beso de apretón:se refiere cuando una persona aprieta fuertemente sus labios contra el labio inferior de su pareja.

El beso de tú uno y yo el otro:se trata de que el hombre bese el labio superior de la mujer mientras que ella besa el labio inferior de él.

El beso toma todo: un miembro de la pareja toma entre sus labios los labios del otro.

El beso de lengua apasionado: La pareja introduce sus respectiva lengua en la boca del contrario tocando los dientes al paladar.

El beso de yo te sigo: en este caso se espera a que uno de los dos inicie la acción de besar y el otro le siga alcanzando un ritmo frenético.

El beso cazador: este se da cuando la pareja juega a que cada uno trata de atrapar con sus labios el labio inferior del otro.


hay otros tipos de besos pero por ahora solo estos mencionamos y bueno cual es tu preferido

jueves, 28 de febrero de 2013

Historias 457 La homosexualidad tolerancia en comunidad indígena Mexicana



Pedro Martínez da los últimos toques a su atuendo, tradicional de las mujeres zapotecas del sur de México, agregando flores a su colorido tocado, poniéndose un fondo de encaje bajo una falda bordada y colgándose un collar de monedas de oro.

“Cuando me visto así, mi papá dice: ‘Oh Pedro, te ves como tu mamá cuando era joven’”, dice Martínez, de 28 años, mientras pega pestañas postizas a sus párpados frente al espejo.

Martínez pasó dos horas en el salón de belleza del que es propietaro para arreglar su peinado, en los preparativos finales para el festival este fin de semana de los “muxes”, indígenas gay y travestis de Juchitán, que ya se han ganado cierto respeto en la sociedad machista de México.

Los muxes (que se pronuncia “mushes”), una mayoría descendientes de la etnia Zapoteca, son ampliamente respetados en el sureño poblado, en donde el baile y el desfile que corona a la reina travesti y celebra la cosecha, se han realizado sin falta anualmente en los últimos 33 años.

Antropólogos aseguran que la tradición gay entre la población indígena de México data de hace cientos de años, pero ha cobrado más fuerza en décadas recientes debido a los movimientos de orgullo y tolerancia.

Varias docenas de muxes reciben la bendición del sacerdote católico en una misa, antes de unirse al resto de los travestis que vienen de fuera en una estridente fiesta el sábado en la noche. Algunos muxes usan vestimenta tradicional y otros optan por elegantes vestidos y tacones altos.

La fiesta, en la que fluyen ríos de cerveza, se extiende hasta el domingo en un desfile a lo largo del pueblo.

Algunos de los muxes, palabra zapoteca que se deriva del español “mujer”, se visten de mujer todo el año, mientras que otros son gays que solo lo hacen para la fiesta anual o no lo hacen del todo.

La zona alrededor de Juchitán, un pueblo apacible cerca de la costa del Pacífico, tiene un historial con mujeres jugando un rol protagónico en la vida pública.

“La leyenda aquí es que las mamás piden un hijo homosexual para que en su vejez les pueda cuidar”, 

“Los antropólogos han encontrado evidencia de identidades con mezcla de géneros en toda Mesoamérica, como el maíz maya y los dioses lunares que son ambos masculinos y femeninos.

La conquista española del siglo XVI y la Iglesia Católica arrasaron con mucha de esa tolerancia.

“El poder de colonización era muy estricto en cuanto al sexo. Llegaron y rápidamente suprimieron todas estas prácticas.”

Mientras que los homosexuales tienen ya muchos años siendo tolerados en Juchitán, solo recientemente los muxes se sintieron lo suficientemente seguros para aparecer vestidos e incluso se han sumado a causas como educación sobre el sida, ya que la región tiene una de las tasas más elevadas de HIV del estado de Oaxaca.

“Siempre ha habido muxes pero antes solo llevaban guayabera con un toque femenino, como botones de oro. Los travestis son de la nueva generación”


Tomado de wordpress Homosexualidad en una comunidad indigena de México Nov 2008.

Historias 456 La persecución de los perversos en Mexico dela Colonia




Para el México colonial, regido por la moral de la Iglesia católica, las mujeres eran débiles e ignorantes, pero también peligrosas pecadoras. Así, si un hombre se atrevía a sostener relaciones sexuales con otro, adquiría cierto tenor femenino que lo degradaba. A pesar de que el destino de muchos homosexuales de la época era la hoguera, las redes clandestinas de contactos entre hombres estaban tejidas de forma sólida. El castigo no era igual para todos los participantes; según su rol, unos eran más culpables que los otros.

Desde el siglo XVI, y hasta bien entrado el XIX, la justicia consideró delitos las prácticas sexuales fuera de los estrechos márgenes de la moral católica. El adulterio y la prostitución eran lo menos grave en un universo represivo aterrado por el delito: la sodomía, según la ley medieval, “ofende a Dios” e “infama a la tierra”. El castigo recomendado para los que la practicaran fue, primero, la lapidación bíblica, después, la siempre purificadora hoguera.

La tarde del 15 de agosto de 1604, en pleno festejo de la Asunción de la Virgen María,  Simpliciano Cuyne y Pedro Quini fueron sorprendidos teniendo sexo dentro de un temazcal. Fue en pleno Valladolid, la capital de la provincia de Michoacán. Un chamaco de catorce años los vio y corrió a avisarle al cura que encontró a los dos indígenas purépechas “el uno encima del otro desatacados los calzones como si fueran hombre y mujer.”

Cuyne y Quini trataron, sin éxito, de huir. Cuyne, de 20 años, se refugió algunos días en la parroquia de San Agustín, donde había sido sacristán; las autoridades civiles lo sacaron por la fuerza. Quini, de unos 25, fue de inmediato arrestado, todavía medio borracho.

En su declaración, Simpliciano —vecino del barrio de San Agustín, casado y con hijos— contó que estuvo charlando y bebiendo pulque con unos amigos cuando un desconocido (Pedro Quini) se les acercó para tratar de venderles unas telas. Cuando tomó camino de regreso a casa, el vendedor lo siguió y le rogó tanto que se detuviera y que bebiera con él, que por fin accedió. Simpliciano “se fue al dicho temascal y entro primero y se echo al suelo para dormir y luego el dicho yndio [Pedro Quini] se llego a este testigo y le comenzo a abrasar y a besar y le metio la mano en la bragueta”. Le dijo luego que tenía “mucho deseo” y que si se “lo hacía”, le daría la tela como retribución.

Simpliciano se negó, pero Pedro le desamarró el calzón de manta y luego el propio. Ya no se pudo negar y “como si estubiera con una muger cumplio con el y tubo copula carnal”. En su defensa alegó que era la única vez que había cometido actos de sodomía y que nunca aceptó la tela ofrecida como remuneración; hacerlo habría sumado a la falta el delito de prostitución.

Por su parte, Pedro Quini —también casado y vecino de Tzintzuntzan— negó al principio los hechos, alegando que estaba muy borracho para recordar, pero luego aceptó los cargos y, arrepentido, confesó que era puto y había cometido actos carnales con varios hombres de la región —también llamados putos en las actas procesales. Trece varones homosexuales fueron implicados por Quini. Uno de ellos, Francisco Conduyi, también originario de Tzintzuntzan, tenía relaciones sexuales con hombres en su casa en forma cotidiana y vivía con otro indígena, Ticata, que “le servía como si fuese su mujer”.

Condiyi y Ticata tuvieron la fortuna de escapar, pero cuatro de los implicados fueron capturados y obligados a confesar, algunos bajo tortura. A todos, salvo a Simpliciano Cuyne, les confiscaron sus bienes y para septiembre de 1604 ya habían sido sentenciados a morir a palos antes de ser quemados en la hoguera.

El caso de Simpliciano fue especial: fue absuelto por la intermediación del párroco del pueblo de San Agustín. El favor del cura y su propia juventud le hicieron el milagro; a finales del siglo XVI la Inquisición, preocupada por el gran número de jóvenes procesados por sodomía, amplió a 25 años la edad para ser juzgado por ese delito. Quizá Cuyne también atenuó su responsabilidad por ser la parte activa en el coito. Su pecado fue no resistir la tentación de la carne —los besos y toqueteos de Quini—, nunca tener deseos “desviados”.

Procesos como este muestran la existencia de redes de varones homosexuales y de códigos de comunicación y de seducción, una pequeña comunidad subterránea de putos —para no incurrir en el anacronismo de un supuesto gay pride colonial— que compartían deseos y erotismo, y sobre todo que sabían donde encontrar y practicar sexo con otros varones.

El pecado del afeminamiento

Medio siglo después, en la ciudad de México, fue arrasada otra red de varones homosexuales. En el centro de la comunidad estaba Juan Galindo de La Vega, un “mulato afeminado”, que se hacía llamar Cotita de la Encarnación. Era 1657 y su delito no sólo fue practicar actos de sodomía, sino exhibirse con la cintura ajustada, pañuelos en la cabeza y listones en las mangas de su blusa, además de sentarse “como una mujer”, y hacer tortillas, lavar y cocinar.

A Cotita solían visitarlo en su casa hombres jóvenes, a quienes llamaba “mi alma”, “mi vida” o “mi corazón”. Una mañana fue sorprendido a la sombra de un sauzal con un amante por una piadosa lavandera que lo denunció a la autoridad. Luego de varios días de búsqueda fue sacado de su domicilio junto con otros cuatro varones.

La tortura los hizo confesar e involucrar a 123 hombres. Diecinueve fueron aprehendidos y sometidos a proceso. En 1658 Cotita y otros trece homosexuales fueron quemados en la hoguera. Un condenado más, un amante de Cotita de 15 años, se salvó de morir: recibió 200 azotes y fue vendido como esclavo por los siguientes seis años.

Otro de los procesados fue Juan Correa, un mestizo de setenta años que gustaba de organizar fiestas con amigos y muchachos en su casa. Correa tenía sobrenombre femenino, La Estampa, y solía ponerse “su capa bajada u llevada alrededor de la cintura, [la cual] revoloteaba de uno a otro lado mientras bailaba con los demás”. Como Correa, por lo menos ocho de los ejecutados solían vestir con ropas de mujer.

En el centro de las persecuciones y de la violencia extrema contra los homosexuales estaba la profunda misoginia de la sociedad colonial. En los documentos judiciales se asocia lo femenino con la debilidad, la ignorancia y el pecado. Para la ideología colonial, las mujeres carecían de razón, por eso las subordinaban a los padres o esposos. Asimismo, eran vistas como fuente de infección; el rudimentario conocimiento médico les atribuía los contagios de las infecciones de transmisión sexual.

El afeminamiento en un varón era, por tanto, una renuncia a la razón, la negación de su propia condición humana. Si el contacto sexual entre varones era pecaminoso, ostentarlo era imperdonable.

A las mujeres se les podía controlar, reducir al espacio doméstico, vigilarlas para evitar que dieran rienda suelta a su propensión pecadora, pero los varones “que servían de mujer” eran muy peligrosos, por cuanto vivían en libertad y solían pasar desapercibidos. Por eso eran incomunicados en las cárceles mientras estaban en procesos judiciales, para evitar que “contagiaran” al resto de los presos. Por eso eran condenados a muerte.

Los privilegios de la fe

Por supuesto, los archivos han conservado una visión muy parcial del homoerotismo durante la época. Indios, mestizos, mulatos y otras castas dominan ese universo erótico, mientras que los peninsulares y los miembros de la élite, como el clero, apenas son mencionados.

A ese respecto, el virrey don Francisco Fernández de la Cueva manifestó su alivio de que ningún hombre de bien fuera involucrado en el proceso de Cotita. En carta enviada a la corte española se ufanó: “No está en la causa hombre ninguno no sólo de calidad, ni de capa negra, todos mestizos, indios, mulatos, negros y toda la inmundicia de este reino”. Si bien Cotita y el resto de los ejecutados mencionaron a 26 españoles, ninguno fue capturado, y eso, para la doble moral, es lo que cuenta.

Otro proceso, también en ese 1658 en la capital de la Nueva España, fue el iniciado en contra del jesuita Matheo de Urroz, quien cometió el pecado nefando con un mestizo humilde de 19 años llamado Gerónimo. La atribulada madre acompañó al joven arrepentido a denunciar a su confesor —quien le dio tablillas de chocolate y un real para que guardara el secreto— ante la autoridad civil.

El caso se archivó sin sentencia, al menos pública, pero con un vago rumor sobre el traslado del religioso a Guatemala. Los varones de capa negra ciertamente gozaban de privilegios y difícilmente terminaban en el fuego purificador.

El legado de esa época negra todavía se deja sentir, desde los púlpitos y otros espacios de poder religioso. Al fuego de la hoguera le sucedió un discurso incendiario, que señala las conductas “anormales” al tiempo que cobija bajo sus sotanas a los “pecadores” dentro de sus filas. Pese a todo, fuera de los abismos de sus condenas, el deseo encuentra cauces para hacerse visible, expresarse en todas sus formas e incluso para —horror— reivindicar derechos. Uno de los saldos positivos de la modernidad, que no es otra cosa que la realidad, y la naturalidad del deseo sexual, imponiéndose finalmente a la idea de lo divino.

Fuentes:

— Zeb Tortorici “‘Heran Todos Putos’: Sodomitical Subcultures and Disordered Desire in Early Colonial Mexico”, en Ethnohistory, número 54:1 (invierno de 2007).
— Laura Lewis, “From Sodomy to Superstition: The Active Pathic and Bodily Transgressions in New Spain”, en Ethnohistory, número 54:1 (invierno de 2007).
— Luis Morales González, “Sodomía en la Nueva España: El proceso de 1657-1658.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Historias 455 La infidelidad en el ambiente

Una de las cosas que he aprendido que cuando que cuando uno piensa que la relación es estable, que cuando más nos confiamos y creemos que las cosas estaban bien es cuando no lo son, cuando uno esta más ilusionado de tener a alguien, siempre he comentado que una de las mejores cosas para saber si esta bien una relación es hablar,  la comunicación debe de ser importante y bueno siempre estar alerta cuando  notemos algún detalle.

Tal vez hace tiempo vienes sospechando la infidelidad de tu pareja pero por otro lado te dices que no puede ser, que son imaginaciones tuyas, que tus celos te hacen ver rivales por todos lados y que no hay ningún problema entre ustedes que justifique un engaño.


¿Pero cómo saber si tu pareja es infiel? Hay formas seguras e infalibles de saber si tu pareja te engaña.

A continuación te vamos a dar las claves seguras de una infidelidad, si no indentificas ni una sola de ellas en el comportamiento de tu pareja, es porque todo es fruto de tus celos o de tu imaginación, si reconoces al menos 3 es casi seguro que está siendo infiel, más de 5 es seguro y si se cumple el total de ellas, puedes firmarlo, está ocurriendo una infidelidad.

Detalles de  infidelidad

1. Tu pareja comienza a preocuparse por su aspecto en forma excesiva, va más seguido a cortarse el cabello, se compra ropa, quiere verse a la moda.

Se mira al espejo en forma constante cuando antes lo hacía sólo cuando se afeitaba o se cepillaba los dientes.

2. - Puede comenzar a nombrar mucho a un compañero de trabajo, un amigo, alguien con quien se encontró después de un tiempo, el esposo una amiga, el hermano de alguien, no importa quien, pero presta atención porque va a nombrar a otro hombre  en forma repetida, esa es la otra, no lo dudes.


3. - El teléfono celular es la primer herramienta utilizada en una infidelidad o al menos la que más pruebas ofrece.

Si recibe más llamadas o mensajes de texto que lo acostumbrado y se aleja para contestar, habla en forma forzada, entrecortada o rara, miente sobre quien lo llamó o el asunto de la llamada o mensaje.

Borra los mensajes o las llamadas en forma inmediata cuando antes no solía hacerlo.

4. - Llega a casa oliendo a perfume en la piel y en la ropa, si le preguntas sobre el perfume te dirá que es una muestra  o que compro un perfume en oportunidad, por lo tanto no preguntes nada, no lo pongas en alerta, seguirá llegando perfumado de todas formas.


5. - Disminuye la frecuencia en las relaciones sexuales, no tiene que ser abruptamente pero se van espaciando, especialmente los primeros meses cuando está en la etapa del enamoramiento, luego pueden retomarse en forma normal o no, depende del caso.

7. - Inventa salidas pero miente sobre los lugares donde dice estar, también puede poner como excusa horas extras en el trabajo para llegar más tarde, visitas a amigos enfermos que nunca oiste nombrar. Juntas de trabajo y por regular en dias claves los jueves o viernes.

Puede incluso salir rezongando como que se ve obligado a ir a un lugar que no desea, pero lo importante es que las salidas son más frecuentes.

Si no sale de noche tampoco te llames a engaño, está comprobado que la mayoría de los encuentros sexuales en la infidelidad ocurren a la hora del almuerzo o en horas de la tarde.

8. - Esta te va a sorprender, pero aunque no lo creas se da en más del 90% de los casos y son las atenciones inesperadas o regalos sin motivo, de pronto te aparece con flores o algún objeto, te lo entrega sonriente y con cara de enamorado.

Si el regalo es más costoso de lo que acostumbra regalarte para cumpleaños o aniversarios es porque para lavar la culpa necesitaría entregarte el tesoro nacional.

9. - Puede comenzar a emplear un lenguaje diferente, no es que hable en otro idioma sino que adopta dichos, expresiones o frases que dice la otra persona.

También puede interesarse por temas que antes le eran indiferente, escuchar otro tipo de música a la que jamás antes había prestado atención.

10 .-  Absolutamente segura de infidelidad Comienzas a recibir llamadas misteriosas, en la mayoría de los casos nadie habla, hacen sonar el teléfono y cortan antes de que puedas atender o esperan que atiendas y no hablan.




Historias 454 Porque rompen las relaciones Gays

Caminado hacia la casa, un día anterior había términado mi relación de años, pensando en mil ideas, yo con muchas preguntas, con muchas respuestas, Yo  había sido yo el culpable era la pregunta, o había sido el, o los dos, que hicimos mal,  una de las cosas que siempre he observado en las parejas de ambiente porque la frontera es tan delgada que hay entre una relación  y el término de esta.

Se tiende a creer que las relaciones entre gays y lesbianas son menos duraderas y más numerosas que las relaciones hetero. pero Las parejas heterosexuales duran porcentualmente tanto como las homosexuales. Las parejas gays y lesbianas buscan establecer una relación a largo plazo por las mismas razones que lo hacen los heterosexuales, a saber: amor, compromiso.

De tal suerte que no hay excusa para alegar que la promiscuidad o inestabilidad emocional expliquen la corta duración de las parejas gays. Como cualquier pareja hetero, las pareja gay pasan por las mismas condiciones sentimentales y situacionales.

Si has roto con tu pareja, no te heches la culpa por la noción que tienes de ser gay o lesbi. Tus sentimientos son, en promedio, los mismos que poseería un hetero estando en la misma situación.

Si después de analizar la situación llegas a la conclusión de que él o ella tuvo la culpa de la separación, deberás saber que nadie nunca podrá conquistar voluntades ajenas.

El destino del ser humano se marca por aquellas personas que le rodean, unos se quedan cerca, otros no tanto, y otros desaparecen al día siguiente, pero todos tienen algo en común: llegan para luego irse. El casamiento no es más que una formalidad con la que se procura establecer un compromiso a largo plazo entre dos personas. Puede que dé más estabilidad a una relación, sin embargo los sentimientos hacia el otro pueden jugarnos la vuelta, a la "vuelta de la esquina". El compromiso es bueno, siempre genera una mejor perspectiva, pero cuando una de las partes ya no lo quiere asumir la negociación no puede seguir funcionando.

Las parejas rompen por diferencias que no son toleradas por una de las partes. Nadie tiene la obligación de aguantar nuestras "singulares extravagancias" si no desea hacerlo. Y nosotros ejercemos el mismo derecho, a menos que lo dejemos pasar. Lo que buscamos los seres humanos no es una pareja perfectamente compatible, sino una persona en la que encontremos estabilidad, con la que podamos simplemente compartir cosas, precisamente aquellas cosas que nos gusta hacer, decir, tener, sentir, etc.

Las razones de por qué una relación de pareja se termina pueden ser millones. Debemos buscar la esencia de las cosas para lograr comprender a fondo el sentido de lo que queremos en la vida. Las emociones son una parte de nosotros, pero de hecho, ni siquiera tenemos plena potestad para controlarlas, pues a veces no somos nosotros sino nuestro inconsciente el que las enardece.

¿por qué rompen las parejas gay?

Es sencillo, por las mismas razones que lo hacen los heterosexuales.

Historias 453 No todo era igual falta de Interés sexual



Estando con Eduardo no te algo que las cosas poco a poco cambiaban y lo peor que cuando se daba el momento de tener sexo, o era más por compromiso que realmente por desear algo, pensaba que debería de hacer algo pero fueron de las cosas que nunca pude hablar directamente, quizá el pensar que la relación estaba muriendo y de no acepar esa realidad  y esa fue una de las barreras.

Hay muchas razones que explican la falta de interés sexual. menciono algunas pautas para comprender mejor esta frustrante situación:

1) Engaño con otro sujeto: La palabra engaño implica la presencia de una máscara. Cuando una persona engaña a otra en el aspecto sentimental generalmente emplea una fachada con respecto a sus sentimientos. Aunque querer a alguien más no significa necesariamente dejar de querer a la pareja en cuestión, se da por hecho que la pareja no aceptará compartir el amor con un tercero —a menos que lo acepte—, y de ahí el inevitable engaño.

2) Aburrimiento en la relación: No existe aburrimiento cuando hay cosas que hacer, y menos aún cuando la creatividad se pone en marcha. El problema del aburrimiento en las relaciones sentimentales consiste precisamente en esta carencia de espontaneidad, disfrute y búsqueda de nuevas experiencias. Cuando ocurre, las conversaciones se vuelven vacías y superficiales, la actitud es de indiferencia y surge una sensación de agobio.

3) Falta de madurez en la relación de pareja: Implica básicamente falta de tolerancia, constancia, regulación de emociones y frustraciones. Adoptar un comportamiento infantil y esperar a que la otra persona responda como el padre ausente es un motor poderoso que refuerza la relación inmadura entre personas adultas. A menos que uno de los miembros acepte tal condición (no saludable), la relación no tendrá mucho futuro.

4) Fuertes sentimientos de promiscuidad: A diferencia del engaño, el sentimiento de promiscuidad sugiere una necesidad intensa de inmiscuirse con otros sujetos con los que no se pretende compartir el amor de pareja, y ni siquiera una segunda vuelta. Aventuras pasajeras que se originan posiblemente por una frustración no superada en la relación de pareja o una fantasía sexual que el compañero no acepta o no se atreve a compartir.

Qué hacer para remediarlo y si es posible poder cambiar el rumbo de las cosas:

Un punto esencial a tomar en cuenta es la comunicación honesta y directa entre los implicados. Por supuesto es fácil decirlo, pero hay que reconocer lo difícil que resulta en la práctica, principalmente cuando existen antecedentes en la relación. Es muy probable que los problemas de relación se deban a la falta de honestidad y valor por parte de uno o ambos miembros. Sea un rechazo o un perdón, lo mejor es hablar con abierta